Hoy me fui a caminar entre cañones. Por cuestiones inminentes e inherentes a mi débil constitución de éste momento... no pude seguir el camino...no llegué al final y decidí volver sobre mis pasos... hacia atrás.
Contrario a otras ocasiones, no me sentí mal al respecto (Hacía años hubiera estado avergonzada de mis actos, de no llegar a concluir el camino...) ...
Pero, tenía que respetar mi propio ritmo, no estaba preparada para ello.
Al contrario de lo que esperaba para el día de hoy, di un paseo por una ciudad quieta a pleno medio día. Parece que el tiempo no discurre entre éstas planas y a veces curvas calles.
Aunque sea domingo...aunque sea lunes. El tiempo parece no avanzar, se aquieta a momentos y luego acelera. Ya ha pasado un mes desde que he llegado a esta tierra.
Y en mi caminar de hoy llegue a los pies de Tara, la blanca, la que nos ayuda y guía en el camino de la compasión y comprensión de lo que nos rodea. Ahí elevé una oración sin palabras, mientras repetía en voz alta aquellas aprendidas, dictadas de memoria en mi propia fe.
Y retomé el sentimiento y la sensación que todos y todas somos uno...como siempre lo he sentido incluso antes de tener plena consciencia de mi persona.
Entonces leo un poco más y encuentro que el sendero en el que decidí servir de canal a la energía del universo, tiene como maestra en alguno de sus linajes esa energía, con la que estuve compartiendo el día de hoy.
Y me siento bendecida, conmovida.
Y creo que aunque no lo entienda, el que esté aquí tiene una razón de ser un motivo. Es retomar mi camino, para encontrar el punto de partida hacia nuevos horizontes... llenos de abundancia y amor para dar y repartir a quien lo necesita. Y cumplir aquél sueño que tuve hace tantas albas.
Hoy... retomé esa sensación y en medio del cambio que surgió en mí, quiero compartirlo, pero guardarlo. Porque este tipo de experiencias se gritan al viento pero se guardan en el corazón para siempre.
Y ya con la consciencia abierta. Vayamos a seguir caminando entre cañones.
M.Z.V.
El inicio del viaje
*~ El hombre solo tiene un sitio donde ser libre y es a través de sus pensamientos, que pueden convertirse en versos.*~
Este blog es un espacio que tengo para compartir con aquellos que gusten la poesía.
Un poco de ésto, un poco de aquello y alguna que otra anécdota que traiga la melancolía.
¡Bienvenid@!
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domingo, 5 de octubre de 2014
martes, 8 de abril de 2014
¿Que te llevarías contigo?
Prólogo
Llega un momento en la vida de todo el mundo, en que lees y te preguntas o alguien viene de fuera con un test sin sentido y en tu mente mientras lees, se articula una insulsa frase como "¿Que es lo que llevarías en una maleta, de entre todo lo que amas, para seguir con tu vida, en aquella isla desierta o en otro planeta?"
Si pudieras salvar cinco cosas en aquél universo apocalíptico... de todo lo que tienes ahora ¿que te llevarías contigo?
Estamos en pleno siglo XXI y... ¿este tipo de cosas no pasan? ¿verdad? Eso es solo para aquellos países con problemas. Quienes somos nosotros, para considerarnos en problemas. Todo está bien. No hay nada por que sufrir en esta tierra donde nada pasa según los tabloides; la región donde todo el mundo calla.
Nadie tiene que renunciar al camino que ha elegido para sus sueños.
Nadie tendría que llorar la pérdida de los seres amados.
Nadie quedaría solo, abandonado, perdido sin un rumbo y una dirección en el país donde no sucede nada.
Nadie.
Pero la vida en la región donde no pasa nada... no es así.
La vida en tres dimensiones, alrededor de esa apacible ciudad que parece que nunca despierta al estupor del terror, no es así. Quisiera que fuera mentira, pero no lo puedo negar.
A veces las pruebas de fe son inconcebibles. ¿Brincar un barranco? ¿Arrojar todo por la borda?
Y esperar que en el arranque de todo, el reseteo de este sistema, las cosas mejoren aunque sea un poco.
Quisiera volver atrás para retomar los versos y las letras, pero ya es demasiado tarde.
La vida real incluso se ha llevado eso.
Junto con todo aquello, que afortunada-desgraciadamente no cabía en aquella maleta.
M. Z.V.
viernes, 3 de enero de 2014
Comienzos, Contenta, nuevos propósitos literarios, un fragmento del trabajo actual.
Hola de nueva cuenta a ti que lees pacientemente estas letras.
Y que -aunque esporádicamente- tiendes a pasearte por estos rincones olvidados del ciber-espacio en busca de algún no sé qué. La verdad, debo confesar que mi hiatus de lectura duró mucho más poco de lo que puedo admitir, aunque de momento será difícil que comparta las lecturas que hice -por cuestiones totalmente ajenas a mi persona. Sino más bien por situaciones totalmente fuera de mis posibilidades para remediar de manera inmediata.
El recuento del último año lo haré de forma breve y en inverso.
Diciembre en definitiva no fue un mes productivo en ningún aspecto de creación literaria, pero si de lectura. Terminé un escaso total de tres libros, una novela (La pasión de Artemisia), una biografía (Hellen Keller) y un libro de poesía (Los versos del Capitán), este último, que encontré en una de esas librerías que tanto me gusta frecuentar. Escondida de la mirada curiosa del que no se aventura a caminar por las solitarias calles de la ciudad. Aunque en realidad supe de su existencia por una cuestión meramente fortuita, como suele suceder con todo lo que me rodea; en una feria local del libro usado. Aún me faltan muchísimos rincones que conocer y libros que leer, espero poder completarlos pronto. Así como espero tener algo de tiempo libre comenzando el trabajo para compartir mis comentarios respecto a éstos libros.
Diciembre también marcó mi vida en otro aspecto. Por primera vez en mis escasos veinti-tantos años tuve la posibilidad de asistir a la FIL-Guadalajara. Obviamente por cuestiones externas a mi propio deseo de estar todos los días ahí -sobre todo por trabajo- solo fui el último día. Pero no me puedo quejar realmente, lo que si es que las adquisiciones de ese día aún no han terminado de ser dominadas, por falta del espíritu poeta en mí -se me había hecho casi intolerante terminar incluso una palabra o una frase-, aunque estoy casi segura que pronto, más pronto de lo que creo terminaré por dominar ambas lecturas.
Una es Amado Nervo, El libro que la vida no me dejó escribir. Es una antología de preciosa edición por parte del Fondo de Cultura Económica, que para una fiel seguidora del poeta no debe faltar definitivamente en su colección. Aunque el libro era de 2006 sinceramente no tenía la más remota idea de su existencia. Un definitivo tache a mi información y gusto literario. Pero no que hacerle a veces no se puede hacer de todo a la vez.
El otro libro también monísimo es de un escritor bastante menos conocido, mexicano también, pero ante todo editor y se puede decir que conquistador de innumerables talentos de reconocida talla internacional. Su nombre Jaime García Terres, traductor, director del FCE, y un buen número de revistas literarias que dieron en su momento un auge a la vida intelectual letrada del país. El pequeño libro De pieda en piedra también fue un gran hallazgo.
Obviamente había otro sin número de libros ahí pero simplemente no hubo recursos suficientes para traerlos todos o para estar en la firma de Javier Ruescas un escritor español que también recomiendo mucho y que por desgracia no pude conocer personalmente. ¡Será para cuando vaya a España me digo!
Noviembre, hablando francamente solo tuvo el soñado encuentro con unos cuantos libros que deleitan el gusto por la lectura, Nuestra Señora de París de Victor Hugo, que aún no tengo el gusto de comenzar a leer, esta en la lista de espera, Como Matar a un Risueñor de Harper Lee, que aún no termino, va en proceso y Los versos del capitán de mi adorado Neruda. También este mes me prestaron obras de Tolstói que no he comenzado por carecer de tiempo suficiente. Además para leer a Tolstói necesito contar con tiempo. Este mes también tuve un encuentro con un hermoso ejemplar de Great Expectations de Charles Dickens en ingles con impresión italiana y encuadernación suiza una verdadera joyita.
Octubre, realmente fue un mes sin mucho documento literario y más bien me la pasé leyendo documentos totalmente relacionados con mi trabajo. Por lo que la carga me impedía hacer algún acercamiento para cultivar a la poeta y laúd que tengo dentro.
Agosto y Septiembre, fue un mes realmente caótico. Por lo que lecturas quedaron totalmente aplazadas para otro momento de mi vida, había asuntos personales inminentes que solucionar en esa época.
Julio fue un mes dulce para la producción literaria. Una cantidad aunque escasa, pero de -siento yo- buena calidad de versos vieron la luz en ese cálido mes. En las playas de mi tierra natal. Un par de pensamientos para novelas y cuentos también comenzaron a tomar forma, y actualmente después del largo bloqueo literario del que fui víctima me encuentro trabajando en esos proyectos.
Junio y Mayo, bueno estos meses también fueron complicados por lo que no hubo mucho, mucho verso. Pues hubo cosas que solucionar en esa vida común que todos tenemos, fueron meses sin nada, o casi nada de lectura. Si hubo algunas, pero entre tanto estrés post-traumático se me terminó de olvidar todo aquello que llegué a escribir o leer. Lo que retomo de éste tiempo es la posibilidad de aumentar mi librería por una amable donación que aún no sé cuando pueda volver a tener en mis manos por que se ha esfumado.
Abril, ya lo conocen un poco a través de éste blog hubo lectura, poca pero lo hubo, luego reseñaré los libros, en cuanto tenga algo de tiempo, hubo un re-encuentro y un cierre de ciclos muy importante. También conocen un poco de Enero, Febrero y Marzo, por lo que no ahondaré mucho en esos periodos. Quizá después y haciendo énfasis en otro punto de la historia.
2013 fue un año realmente intenso. Hubieron infinidad de cambios en mi vida. Todos para bien, y eso se verá inevitablemente en mi forma de escribir, que espero haya mejorado.
2014, llega sin tantos anhelos utópicos. Más bien con la firme convicción que si te lo propones puedes hacer realmente realidad aquellos que deseas de corazón. Con trabajo y con voluntad siempre que sea parte de tu Leyenda Personal, las cosas vendrán como agua sobre su propio cauce.
Quiero continuar con la lectura mensual. Mínimo 3 libros al mes. No puedo exigirme más por cuestiones de tiempo y compromisos que ahora tengo. Pero mantendré esa marca. Mínimo 36 al año. Espero poder mantenerla ésta vez, con todo y reseña. Entre los libros que quiero leer este año, además de los ya mencionados el año pasado, es Antología Personal de Rubén Darío -otro de mis favoritos- Palabras en Reposo de Alí Chumacero, la Obra completa de Rubén Bonifaz Nuño, Bajo la misma estrella (en inglés) de John Green, Los años de peregrinación del Chico sin color de Murakami y Rayuela de Julio Cortázar.
Deseo viajar, volver a conocer todo un poco más. Ver finalmente aquél libro tan prometido desde fin de año. Y comenzar aquél proyecto que relaciona mi carrera, que está tomando forma poco a poco. Y seguir escribiendo.... sobre todo eso seguir desglosando mis pensamientos en las letras que byte tras byte o carácter tras carácter forman aquellas ideas enclavadas en mi mente. Seguir cantando que llegue esa guitarra que tanto me hace falta.
El bloqueo terminó, he vuelto a escribir y leer como antes. Fue tiempo suficiente para estar estática y es hora de comenzar a crear, a soñar, a gozar, a vivir.
Bienvenido 2014.
Y espero que todo el que se tome la molestia de leer esto, que agradezco infinitamente también llegue como yo a decir que su bloqueo -en el área que sea- se ha terminado. ¡Bendiciones para éste nuevo año!
Que por cierto les dejo unos fragmentos de los trabajos que estoy haciendo actualmente. ¡Disfrútenlos!
Y que -aunque esporádicamente- tiendes a pasearte por estos rincones olvidados del ciber-espacio en busca de algún no sé qué. La verdad, debo confesar que mi hiatus de lectura duró mucho más poco de lo que puedo admitir, aunque de momento será difícil que comparta las lecturas que hice -por cuestiones totalmente ajenas a mi persona. Sino más bien por situaciones totalmente fuera de mis posibilidades para remediar de manera inmediata.
El recuento del último año lo haré de forma breve y en inverso.
Diciembre en definitiva no fue un mes productivo en ningún aspecto de creación literaria, pero si de lectura. Terminé un escaso total de tres libros, una novela (La pasión de Artemisia), una biografía (Hellen Keller) y un libro de poesía (Los versos del Capitán), este último, que encontré en una de esas librerías que tanto me gusta frecuentar. Escondida de la mirada curiosa del que no se aventura a caminar por las solitarias calles de la ciudad. Aunque en realidad supe de su existencia por una cuestión meramente fortuita, como suele suceder con todo lo que me rodea; en una feria local del libro usado. Aún me faltan muchísimos rincones que conocer y libros que leer, espero poder completarlos pronto. Así como espero tener algo de tiempo libre comenzando el trabajo para compartir mis comentarios respecto a éstos libros.
Diciembre también marcó mi vida en otro aspecto. Por primera vez en mis escasos veinti-tantos años tuve la posibilidad de asistir a la FIL-Guadalajara. Obviamente por cuestiones externas a mi propio deseo de estar todos los días ahí -sobre todo por trabajo- solo fui el último día. Pero no me puedo quejar realmente, lo que si es que las adquisiciones de ese día aún no han terminado de ser dominadas, por falta del espíritu poeta en mí -se me había hecho casi intolerante terminar incluso una palabra o una frase-, aunque estoy casi segura que pronto, más pronto de lo que creo terminaré por dominar ambas lecturas.
Una es Amado Nervo, El libro que la vida no me dejó escribir. Es una antología de preciosa edición por parte del Fondo de Cultura Económica, que para una fiel seguidora del poeta no debe faltar definitivamente en su colección. Aunque el libro era de 2006 sinceramente no tenía la más remota idea de su existencia. Un definitivo tache a mi información y gusto literario. Pero no que hacerle a veces no se puede hacer de todo a la vez.
El otro libro también monísimo es de un escritor bastante menos conocido, mexicano también, pero ante todo editor y se puede decir que conquistador de innumerables talentos de reconocida talla internacional. Su nombre Jaime García Terres, traductor, director del FCE, y un buen número de revistas literarias que dieron en su momento un auge a la vida intelectual letrada del país. El pequeño libro De pieda en piedra también fue un gran hallazgo.
Obviamente había otro sin número de libros ahí pero simplemente no hubo recursos suficientes para traerlos todos o para estar en la firma de Javier Ruescas un escritor español que también recomiendo mucho y que por desgracia no pude conocer personalmente. ¡Será para cuando vaya a España me digo!
Noviembre, hablando francamente solo tuvo el soñado encuentro con unos cuantos libros que deleitan el gusto por la lectura, Nuestra Señora de París de Victor Hugo, que aún no tengo el gusto de comenzar a leer, esta en la lista de espera, Como Matar a un Risueñor de Harper Lee, que aún no termino, va en proceso y Los versos del capitán de mi adorado Neruda. También este mes me prestaron obras de Tolstói que no he comenzado por carecer de tiempo suficiente. Además para leer a Tolstói necesito contar con tiempo. Este mes también tuve un encuentro con un hermoso ejemplar de Great Expectations de Charles Dickens en ingles con impresión italiana y encuadernación suiza una verdadera joyita.
Octubre, realmente fue un mes sin mucho documento literario y más bien me la pasé leyendo documentos totalmente relacionados con mi trabajo. Por lo que la carga me impedía hacer algún acercamiento para cultivar a la poeta y laúd que tengo dentro.
Agosto y Septiembre, fue un mes realmente caótico. Por lo que lecturas quedaron totalmente aplazadas para otro momento de mi vida, había asuntos personales inminentes que solucionar en esa época.
Julio fue un mes dulce para la producción literaria. Una cantidad aunque escasa, pero de -siento yo- buena calidad de versos vieron la luz en ese cálido mes. En las playas de mi tierra natal. Un par de pensamientos para novelas y cuentos también comenzaron a tomar forma, y actualmente después del largo bloqueo literario del que fui víctima me encuentro trabajando en esos proyectos.
Junio y Mayo, bueno estos meses también fueron complicados por lo que no hubo mucho, mucho verso. Pues hubo cosas que solucionar en esa vida común que todos tenemos, fueron meses sin nada, o casi nada de lectura. Si hubo algunas, pero entre tanto estrés post-traumático se me terminó de olvidar todo aquello que llegué a escribir o leer. Lo que retomo de éste tiempo es la posibilidad de aumentar mi librería por una amable donación que aún no sé cuando pueda volver a tener en mis manos por que se ha esfumado.
Abril, ya lo conocen un poco a través de éste blog hubo lectura, poca pero lo hubo, luego reseñaré los libros, en cuanto tenga algo de tiempo, hubo un re-encuentro y un cierre de ciclos muy importante. También conocen un poco de Enero, Febrero y Marzo, por lo que no ahondaré mucho en esos periodos. Quizá después y haciendo énfasis en otro punto de la historia.
2013 fue un año realmente intenso. Hubieron infinidad de cambios en mi vida. Todos para bien, y eso se verá inevitablemente en mi forma de escribir, que espero haya mejorado.
2014, llega sin tantos anhelos utópicos. Más bien con la firme convicción que si te lo propones puedes hacer realmente realidad aquellos que deseas de corazón. Con trabajo y con voluntad siempre que sea parte de tu Leyenda Personal, las cosas vendrán como agua sobre su propio cauce.
Quiero continuar con la lectura mensual. Mínimo 3 libros al mes. No puedo exigirme más por cuestiones de tiempo y compromisos que ahora tengo. Pero mantendré esa marca. Mínimo 36 al año. Espero poder mantenerla ésta vez, con todo y reseña. Entre los libros que quiero leer este año, además de los ya mencionados el año pasado, es Antología Personal de Rubén Darío -otro de mis favoritos- Palabras en Reposo de Alí Chumacero, la Obra completa de Rubén Bonifaz Nuño, Bajo la misma estrella (en inglés) de John Green, Los años de peregrinación del Chico sin color de Murakami y Rayuela de Julio Cortázar.
Deseo viajar, volver a conocer todo un poco más. Ver finalmente aquél libro tan prometido desde fin de año. Y comenzar aquél proyecto que relaciona mi carrera, que está tomando forma poco a poco. Y seguir escribiendo.... sobre todo eso seguir desglosando mis pensamientos en las letras que byte tras byte o carácter tras carácter forman aquellas ideas enclavadas en mi mente. Seguir cantando que llegue esa guitarra que tanto me hace falta.
El bloqueo terminó, he vuelto a escribir y leer como antes. Fue tiempo suficiente para estar estática y es hora de comenzar a crear, a soñar, a gozar, a vivir.
Bienvenido 2014.
Y espero que todo el que se tome la molestia de leer esto, que agradezco infinitamente también llegue como yo a decir que su bloqueo -en el área que sea- se ha terminado. ¡Bendiciones para éste nuevo año!
Que por cierto les dejo unos fragmentos de los trabajos que estoy haciendo actualmente. ¡Disfrútenlos!
Sorpresa.
No esperaba tu regreso,
te hacía en una lejana luna.
en un sombrío anhelo.
Buscando fortuna alguna,
en otro abrazo, en otro beso.
Ya me había resignado,
al destino implacable, impaciente.
De jamás estar a tu lado.
De vivir atada al tiempo inclemente.
De saberte en otros brazos,
Pero feliz y pleno… desinteresadamente.
No esperaba tu regreso.
Pensé caminar mi sendero ufano,
ausente de tu mirada cristalina,
del reflejo de mi amor en los llanos,
que se vuelven tus fieles pupilas.
No esperaba tu regreso.
Dime ¿Quién lo hubiese intuido?
Yo solo quería dejar todo en claro:
Te adoro, te amo, te quiero…
Pero no esperaba tu regreso.
Y llegaste… y llegamos.
lunes, 15 de abril de 2013
Cerrando ciclos, tomando decisiones...Continuando el viaje...Hiatus
Hola que tal,
Como siempre te agradezco que te des un momento para leer esto que sale en momentos de ligeros delirios poéticos, de reflexión, y de aprendizaje, que en ocasiones me tomo en medio del trajín de la vida. En esta ocasión, aunque sigo leyendo no vengo a hacer una reseña de las impresiones que me ha dado un buen libro, más bien vengo a compartir un par de decisiones que he tomado recientemente, y que aunque no lo parezca cambian en mucho un montón de cosas que quiero hacer.
En éstos día he decidido hacer un punto y aparte a muchas cosas que me traían atorada para continuar caminando. Me ha costado un infinito trabajo, sobre todo porque en ocasiones nos sentimos merecedores (de una forma muy incorrecta) de las cosas malas o no tan buenas que nos pasan. Es muy fácil involucrarse en el dolor, en auto-convertirnos en las víctimas del cuento, cuando en realidad muchas de las situaciones que hemos vivido se han debido a nuestras propias decisiones o la falta de ellas.
Pero bueno, hay que aprender a cerrar ciclos a permitir cicatrizar a nuestras heridas, que en ocasiones son muchas. Y sobre todo a amarnos porque tenemos la potencialidad de ser ese ser maravilloso, esa chispa divina que llevamos dentro en todo su esplendor.
Así que amigos, cuando una situación, una relación, una amistad no da para más, para ninguna parte...a cerrar el ciclo y dejar que entre el agua nueva.
Y como no quiero aburrirlos con mis auto-charlas filosóficas, les comento que tengo los libros en Hiatus hasta mayo (Porque de hecho no tengo libros ni en éste mes ni en mayo). Así que mi propósito de año nuevo tendrá que esperar un poco por motivos personales.
Ahorita estoy terminando Grandes Esperanzas de Charles Dickens, me faltan terminar de re-leer los de Marzo (que ya leí pero no he hecho reseña) y para Abril tengo un libro de una editorial independiente y me falta conseguir más.
Mayo ni idea de que leeré. Pero estoy abierta a sugerencias. Quiero leer a Murakami y alguna novela de Benedetti...en serio quiero. Pero a ver si junto el dinero para comprarme ese libro que tanto deseo en mis manos.
En fin. Creo que por lo pronto me retiro, envíen su buena vibra para que mis planes y proyectos personales me permitan seguir leyendo y sobre todo compartiendo con ustedes por estos rumbos.
Un abrazo.
Como siempre te agradezco que te des un momento para leer esto que sale en momentos de ligeros delirios poéticos, de reflexión, y de aprendizaje, que en ocasiones me tomo en medio del trajín de la vida. En esta ocasión, aunque sigo leyendo no vengo a hacer una reseña de las impresiones que me ha dado un buen libro, más bien vengo a compartir un par de decisiones que he tomado recientemente, y que aunque no lo parezca cambian en mucho un montón de cosas que quiero hacer.
En éstos día he decidido hacer un punto y aparte a muchas cosas que me traían atorada para continuar caminando. Me ha costado un infinito trabajo, sobre todo porque en ocasiones nos sentimos merecedores (de una forma muy incorrecta) de las cosas malas o no tan buenas que nos pasan. Es muy fácil involucrarse en el dolor, en auto-convertirnos en las víctimas del cuento, cuando en realidad muchas de las situaciones que hemos vivido se han debido a nuestras propias decisiones o la falta de ellas.
Pero bueno, hay que aprender a cerrar ciclos a permitir cicatrizar a nuestras heridas, que en ocasiones son muchas. Y sobre todo a amarnos porque tenemos la potencialidad de ser ese ser maravilloso, esa chispa divina que llevamos dentro en todo su esplendor.
Así que amigos, cuando una situación, una relación, una amistad no da para más, para ninguna parte...a cerrar el ciclo y dejar que entre el agua nueva.
Y como no quiero aburrirlos con mis auto-charlas filosóficas, les comento que tengo los libros en Hiatus hasta mayo (Porque de hecho no tengo libros ni en éste mes ni en mayo). Así que mi propósito de año nuevo tendrá que esperar un poco por motivos personales.
Ahorita estoy terminando Grandes Esperanzas de Charles Dickens, me faltan terminar de re-leer los de Marzo (que ya leí pero no he hecho reseña) y para Abril tengo un libro de una editorial independiente y me falta conseguir más.
Mayo ni idea de que leeré. Pero estoy abierta a sugerencias. Quiero leer a Murakami y alguna novela de Benedetti...en serio quiero. Pero a ver si junto el dinero para comprarme ese libro que tanto deseo en mis manos.
En fin. Creo que por lo pronto me retiro, envíen su buena vibra para que mis planes y proyectos personales me permitan seguir leyendo y sobre todo compartiendo con ustedes por estos rumbos.
Un abrazo.
viernes, 22 de febrero de 2013
...Y cuando las cosas llenan por completo la mente: "El Zahir"
Existen momentos en que algo que nos sucede, una persona, un instante, acapara toda nuestra atención, convirtiéndose en el aire que respiramos, el agua que bebemos, la chispa que vivimos... una completa e inexplicable obsesión.
En esas líneas se podría explicar un poco de lo que se trata el Zahir de Paulo Coelho. Comencé a leer la novela en febrero y de hecho la terminé antes que las primeras dos semanas pasaran. Tuve en mente terminar los otros dos libros, el primero era Grandes Esperanzas de Charles Dickens y el segundo -a falta del libro de Jane Austen (no logré conseguirlo en toda la ciudad)- estoy leyendo un libro de cuentos de Neil Gaiman. El libro se llama El cementerio sin lápidas y otras historias negras.
Lo malo es que a pesar de mis intenciones no he podido avanzar mucho en Grandes Esperanzas (mucho trabajo y poco tiempo) y el libro de Gaiman, voy bien de hecho ya lo terminé, pero no he podido colgar ambas reseñas. La razón, estas semanas tuve un par de entregas a concurso que no quise dejar de lado. Espero de todo corazón que se abra alguna posibilidad en la literatura. Porque sinceramente quiero seguir intentándolo en ese mundo, aunque a veces algo cruel -como toda la realidad, casi siempre- Pero bueno, al tener esas dos entregas me dediqué en cuerpo y alma a corregirlas y terminarlas para enviarlas a las cedes de los concursos. Ahora solo a esperar el dictamen.
Por ello es que estoy atrasada con mis lecturas mensuales. Aunque ya tengo en mano los libros de Marzo, que serán en su mayoría para hacer honor al mes, de poesía. El primero me llegó como regalo caído del cielo el día de mi cumpleaños (aunque más que caído del cielo, llegó por paquetería desde mi ciudad natal): El amor, las mujeres y la vida del maestro Mario Benedetti. Además conseguí uno de Neruda, bastante vieja y un poco simple la edición. Canto General I, encima de todos estos encuentros, en mi búsqueda por una novela de segunda de Jane Austen, logré dar con un libro de la autora que leí en enero Mary Stewart Las Hilanderas de la Luna, se ve bastante bueno pero no me he dado el tiempo para leerlo.
Pero bueno volviendo al punto de interés, el libro de Coelho El Zahír me pareció bueno para la reflexión, me identifiqué con el personaje principal y en general creo que la historia lleva una buena cadencia, aunque al final me quedo con una cara de incógnita pues muchas cosas no las sentí finalizadas, y ese tipo de desenlaces me causan conflicto. Aunque eso es de forma muy personal, puede ser que haya quien -por otro lado- lo encuentre fascinante.
El libro, para quienes no lo conocen, trata de un escritor famoso (en ocasiones tendía a pensar en mi inconsciente que Coelho se reflejaba en su personaje, pero esa fue solo mi percepción), que está casado con una periodista muy reconocida, la cual se dedica en cuerpo y alma a ser corresponsal de guerra. Dicha periodista desaparece, y el escritor en cuestión, que es también nuestro narrador, es el primer culpable de dicha desaparición sin explicaciones.
Desde su cristal, el narrador nos va adentrando a un mundo particular. Su mundo. Nos lleva a través de todas las etapas que debe vivir al saberse solo -aunque el hombre siempre ha estado solo, desde su nacimiento- y cuando la mujer, ahora desaparecida, llena cada uno de los espacios en su mente, se convierte en su Zahir, entonces, solo entonces, entenderá que realmente la amaba.
De naturaleza libre (tendía mucho a verse involucrado con otras mujeres en otras relaciones), va recordando los momentos en los que aquella mujer que ahora está lejos de él físicamente, le ayudó a crecer a dejar el cascarón de sus miedos y a convertirse en aquello que siempre quiso ser: un escritor famoso.
El libro, como les comento, tiene una cadencia hermosa, la forma en la que nos va llevando de la mano mientras las ideas del narrador -en este caso el propio escritor- van saltando en los tiempos. De su pasado al presente, considerando sus emociones y tratando de entrar, averiguar o intuir de lleno las emociones y pensamientos del amor ahora ausente, es simplemente más que rescatable.
De la historia en sí me llevo varias enseñanzas personales. A veces nos da terror tratar de alcanzar nuestros sueños y luchar por ellos porque resulta que tememos ser felices, no nos creemos merecedores de dichos regalos, aunque en realidad los merezcamos, sean parte de nuestro camino personal, e incluso nos estén esperando a la vuelta de la esquina, como es el caso muchas veces.
También me llevo el hecho indiscutible, que hay que dejar de ser para ser nuevamente. Estar siempre en equilibrio es una de las características puntuales que se puede rescatar de casi todas las obras de Coelho.
Lo que por otra parte me encantó de este libro en comparación con los que había leído hasta el momento de él, es el modo en que aborda los celos y las relaciones personales entre los personajes. Muchas situaciones o algunas, me han pegado. Así que me llevo la enseñanza a la vida real, como debe de ser.
Me enganchó el libro, fue buena su cadencia, sin embargo, como menciono al inicio de ésta entrada, hay algo que no me termina de convencer. Como que algunas ideas no cuajan o simplemente deja muchos finales abiertos, muchas preguntas en el aire, que terminan sintiéndose incómodas, al menos para su servidora.
Fuera de esa inquietud, es una obra buena del escritor, no la mejor según mis estándares, pero es buena. Hasta la fecha mis máximos de él son por supuesto el Alquimista, El peregrino y Brida, en ese orden.
La nota para ésta obra sería de 8.5, por que a mi gusto particular esos cabos al aire que dejan bastante a la imaginación terminaron sin darle consistencia a la obra, misma que hubiese podido, desde mi humilde punto de vista alcanzar otras cimas que no se tenían proyectadas al inicio de la historia.
A pesar de ello lo recomiendo y si ustedes gustan de este tipo de obras, adelante. El Zahir de Coelho es para ustedes. Un último detalle que me gustó de la obra, fue el concepto del Zahir...
El Zahir es aquello que llena nuestras mentes, ocupa todos nuestros pensamientos. Puede ser cualquier cosa, o cualquier persona.
Creo que todos hemos tenido algún Zahir en determinado momento. Y eso es bueno, siempre y cuando lo dejemos ir y puede ser que en determinado momento vuelva a nosotros.
Me dio un gusto enorme finalmente compartir esta entrada, disfruten del mes de Marzo que al menos en esta parte del globo sus calidez ya se siente en el clima.
M.Z.
El libro, para quienes no lo conocen, trata de un escritor famoso (en ocasiones tendía a pensar en mi inconsciente que Coelho se reflejaba en su personaje, pero esa fue solo mi percepción), que está casado con una periodista muy reconocida, la cual se dedica en cuerpo y alma a ser corresponsal de guerra. Dicha periodista desaparece, y el escritor en cuestión, que es también nuestro narrador, es el primer culpable de dicha desaparición sin explicaciones.
Desde su cristal, el narrador nos va adentrando a un mundo particular. Su mundo. Nos lleva a través de todas las etapas que debe vivir al saberse solo -aunque el hombre siempre ha estado solo, desde su nacimiento- y cuando la mujer, ahora desaparecida, llena cada uno de los espacios en su mente, se convierte en su Zahir, entonces, solo entonces, entenderá que realmente la amaba.
De naturaleza libre (tendía mucho a verse involucrado con otras mujeres en otras relaciones), va recordando los momentos en los que aquella mujer que ahora está lejos de él físicamente, le ayudó a crecer a dejar el cascarón de sus miedos y a convertirse en aquello que siempre quiso ser: un escritor famoso.
El libro, como les comento, tiene una cadencia hermosa, la forma en la que nos va llevando de la mano mientras las ideas del narrador -en este caso el propio escritor- van saltando en los tiempos. De su pasado al presente, considerando sus emociones y tratando de entrar, averiguar o intuir de lleno las emociones y pensamientos del amor ahora ausente, es simplemente más que rescatable.
De la historia en sí me llevo varias enseñanzas personales. A veces nos da terror tratar de alcanzar nuestros sueños y luchar por ellos porque resulta que tememos ser felices, no nos creemos merecedores de dichos regalos, aunque en realidad los merezcamos, sean parte de nuestro camino personal, e incluso nos estén esperando a la vuelta de la esquina, como es el caso muchas veces.
También me llevo el hecho indiscutible, que hay que dejar de ser para ser nuevamente. Estar siempre en equilibrio es una de las características puntuales que se puede rescatar de casi todas las obras de Coelho.
Lo que por otra parte me encantó de este libro en comparación con los que había leído hasta el momento de él, es el modo en que aborda los celos y las relaciones personales entre los personajes. Muchas situaciones o algunas, me han pegado. Así que me llevo la enseñanza a la vida real, como debe de ser.
Me enganchó el libro, fue buena su cadencia, sin embargo, como menciono al inicio de ésta entrada, hay algo que no me termina de convencer. Como que algunas ideas no cuajan o simplemente deja muchos finales abiertos, muchas preguntas en el aire, que terminan sintiéndose incómodas, al menos para su servidora.
Fuera de esa inquietud, es una obra buena del escritor, no la mejor según mis estándares, pero es buena. Hasta la fecha mis máximos de él son por supuesto el Alquimista, El peregrino y Brida, en ese orden.
La nota para ésta obra sería de 8.5, por que a mi gusto particular esos cabos al aire que dejan bastante a la imaginación terminaron sin darle consistencia a la obra, misma que hubiese podido, desde mi humilde punto de vista alcanzar otras cimas que no se tenían proyectadas al inicio de la historia.
A pesar de ello lo recomiendo y si ustedes gustan de este tipo de obras, adelante. El Zahir de Coelho es para ustedes. Un último detalle que me gustó de la obra, fue el concepto del Zahir...
El Zahir es aquello que llena nuestras mentes, ocupa todos nuestros pensamientos. Puede ser cualquier cosa, o cualquier persona.
Creo que todos hemos tenido algún Zahir en determinado momento. Y eso es bueno, siempre y cuando lo dejemos ir y puede ser que en determinado momento vuelva a nosotros.
Me dio un gusto enorme finalmente compartir esta entrada, disfruten del mes de Marzo que al menos en esta parte del globo sus calidez ya se siente en el clima.
M.Z.
lunes, 11 de febrero de 2013
Febrero Loco...¿Que hay para leer?
Hola de nueva cuenta,
Ya que estoy sentada enfrente de la laptop, decidí hacer la entrada que tengo pendiente de éste mes. Febrero llegó haciendo estragos en el clima y en mi corazoncito cardiaco por tantas y tantas cosas que se me han atravesado últimamente.
Ya viene mi cumpleaños, el próximo viernes, lo que me pone, por así decirlo, bastante sensible. Es parte del show me digo, pero sigo estando sensible a todo esto. Tengo menos de una semana para revisar el material que enviaré a uno de los concursos y no estoy tan segura de lograr al menos un lugar decente. Lo intentaré me digo a mí misma, pero aún así da miedo. El miedo paraliza, por lo que trato de enfrentarlo con un verdadero coraje que las cosas saldrán bien, siempre y cuando ofrezca de corazón aquello que amo, y lo convierta en una verdadera Ofrenda -otro aprendizaje del último libro de Coelho.
Así que fuera del estrés que tengo por haber aumentado mi carga de trabajo, me encuentro muy bien. Incluso en el trabajo he aprendido mucho últimamente, sobre todo en cuánto a relaciones interpersonales con otros.
Pero bueno a todo lo demás hay que echarle ganas, no queda de otra. En cuanto a todo eso de echarle ganas, quiero comentarles que ya comencé el primer libro del mes, y vengo a platicarle que libros serán aquellos que comprenderán el mes de Febrero.
Primero que nada, otro de Coelho, El Zahír -que hasta ahorita solo he logrado deducir que se trata de la historia de un escritor y una importante búsqueda.
Grandes Esperanzas de Charles Dickens.
Y aún no decido el otro. Quiero uno de Jane Austen, Sensibilidad y Sentimientos, o la Abadía de Northanger, quizá Emma, todo depende si consigo un libro de esos, por que sinceramente no quiero leerlo en electrónico.
Esos serían al menos los libros que leeré por este periodo. De los que espero poder hacer mis impresiones antes de terminar el mes.
Bien, creo que en función a literatura es todo lo que tenía que compartirles. ¿Qué hay para leer? Esos son los tres libros que éste mes cubrirán ese propósito de Año Nuevo que por suerte y constancia se está cumpliendo aunque poco a poco, con algunos problemas pero ahí va.
En cuanto a la escritura, comienzo el libro No. 2 de poemas al terminar la revisión del primero ésta semana. Y el fin de semana espero continuar la novela y el cuento. Y bueno espero tener noticias buenas próximamente. Por lo pronto ahora si es todo por ahora. Espero que este mes no los agarre algo locos como a mí, que me trae de un lado a otro, trabajando intensamente por los sueño y anhelos de un mejor futuro y el perseguir aquella Leyenda Personal que todos tenemos, y no se revela hasta el final a nosotros que solo seguimos las señales.
Un abrazo.
M.Z.
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