El inicio del viaje


*~ El hombre solo tiene un sitio donde ser libre y es a través de sus pensamientos, que pueden convertirse en versos.*~


Este blog es un espacio que tengo para compartir con aquellos que gusten la poesía. Un poco de ésto, un poco de aquello y alguna que otra anécdota que traiga la melancolía.

¡Bienvenid@!




lunes, 23 de agosto de 2021

Más allá de la mitad~

A visitor


"To have a visitor

is indeed a matter of gravity.

For he

brings with him his past

present

plus 

his future.

Brings with him his whole life.

Bring with him his heart

vulnerable as can be

as many have been cut asunder -a heart

whose written account

a wind may be able to read;

should my hear imitate such wind

this visit afer all will be a hearty welcome."


Chong Hyon-Jong




2021.

Estamos a más de la mitad de este capítulo en el tiempo de los hombres.

En el efímero momento que es el hoy, seguimos vivos.

¡Cuánta dicha y cuan grande el compromiso! 


Hola de nuevo,

Han sido unos meses con muchos ajustes -creo que para muchos de nosotros-. Así que de corazón espero que su vida este fluyendo en su mejor versión.

Hoy quiero platicarles un poco de un libro que pude obtener hace poco. Se trata de un libro de poesía: "Whisper of Splendor", el autor es un poeta coreano (Chong Hyon-Jong -traducido al inglés por Cho Young-Shil) y aunque muy pequeño me ha parecido una joya que debe ser compartida.

Claro, como es de esperar con el auge de doramas-música kpop- literatura coreana, no es de extrañar que sea un poco más fácil encontrar este tipo de cosas (lo cual hace años era casi imposible) me da mucho gusto créanme. 

Pero bueno, les platico como fue mi primer encuentro con este poeta: me crucé con su obra debido al dorama "Because this if my first life" por allá a finales del 2020 (gracia  a la plataforma  de streaming de la N) y una de las citas literarias que mencionan en la serie es el  poema con el que inicio esta entrada: Un visitante.

De por sí el dorama es una belleza. Pensado para un público un poco más adulto del que normalmente consume este tipo de contenido, combina problemáticas adultas con literatura de manera sutil. Y vaya el resultado es maravilloso. La verdad  es una serie totalmente recomendada. Si pueden denle una oportunidad.

Pasando al libro en cuestión, Whisper of Splendor, se trata de una colección de poemas publicados en el 2018. Tenía mucho que no me acercaba a la poesía escrita por varones y me he llevado un buen sabor de boca con esta breve incursión.

Los poemas de Chong  Hyon-Jong, en este libro, se caracterizan por un tono sencillo, contra todo pronóstico no carece de profundidad. Las imágenes sencillas que se dibujan en nuestra mente mientras leemos las letras evocan emociones que al final del día son universales. Sin importar el idioma en el que hables, en el español, inglés y considero que eso es una de las grandes virtudes de la literatura, y un hallazgo poco común en la poesía.

La poesía, desde mi humilde perspectiva, trasmina mucho del autor, su obra, sus dolores y alegrías. Eso es por lo que nosotros los lectores nos identificamos con algunos poetas -quizá por el momento en el que nuestras vidas esté- y con otros no. Sin embargo los poemas que he leído acá, son como si vieras las cosas desde otro ángulo por primera vez.

Cosas tan sencillas como saber que un visitante en nuestras vidas trae consigo una carga enorme, su pasado, presente, su futuro y al final como lo recibiremos.

 Hay otro poema que también me pareció muy acertado para lo que vivimos todos los días. El título De lugares, dice algo así:

 Of Places

"All places

must provide something vibrant.

Something vibrant provided, then

that's a place worth staying.


Be it a thing, a mind, or whatever

be it a sight, a demon, or whatever

if one doesn't encounter something vibrant there

that's no place.


(For instance, the heart in love vibrates with sudden live energy.

The sorrowing heart always lifts live energy.

An upright movement stirs in the heart a joyous fresh wind.)

 

If not vibrant enough for hte mind 

to catch sudden fire,

vibrant enough to sprout the whole body,

vibrant enought to lift a cool breeze,

that's no place.

 

Oh the deadness of places.

Would we ever taste

a vibrancy in mankind's Time,

ever experience

such grace rare indeed...

Time's laughing, and sighing.

 

For, even so, poetry and other contiguous arts

MUST be the vibrancy of the place,

may our Time

and also our abiding places

be properly vibrant: This is the movement we make...¨

 

El poeta, juega a ver con otros ojos lo que tiene frente a sí mismo. Al final la "cámara" converge en el tiempo y la poesía. Lo que nos hace felices.

Su mirada vaga en los eternos constantes en la vida de los que sufren así como los que aman.

De manera sencilla, certera en otras ocasiones incluso con un tono de humor -al menos en esta traducción-

Ojalá con esta probadita y personal recomendación le den una oportunidad a otro tipo de literatura y poesía.  A encontrar esos lugares que nos hacen vibrar, que son los que valen la pena. Para mí, este libro ha sido uno de ellos.

Abrazos

M.L.






jueves, 4 de junio de 2020

Pedazos de esperanza

"Slow down and everything you are chasing will come around and catch you"
-John De Paola

Entre tanto cambio que ha llegado en las últimas semanas, en el ejercicio de lectura de este periodo de introspección, como si fuera un efecto dominó, también mi lectura se ha visto afectada. 
Muchos cambios se han dado al plan inicial conforme pasan los días.
Aunque durante mis entradas anteriores tenía pensado hablarles de Kokoro del autor Natsume Soseki, la verdad es que el ánimo lúgubre, me ha impedido continuar con esa lectura y por el contrario me descubro re-leyendo joyas que tengo en el librero y que me traen de vuelta un pequeño pedazo de esperanza.

Así que por eso en esta ocasión he decidido hacer esta entrada con mi pequeño análisis del libro El Castillo Ambulante de la autora inglesa Diana Wynne Jones -una de mis favoritas de ese lado del globo-.

La traducción que logré conseguir en aquella libreria amarillo-morado (muchos en México  saben a cuál me refiero), es de Editorial  Berenice en co-edición con Ediciones Urano en México. La traducción de David Cruz Acevedo, me parece muy acertada, para tener que sortearse entre España y Latinoamérica. Y aunque una que otra frase, más castellana, que del español latino causó que corriera al diccionario en mi celular, debo reconocer que en general el mensaje llega y la historia te envuelve con el correcto matiz de palabras, sin perder el sentido que estoy segura la autora deseaba darle.

A este libro (y a Diana W.) llegué como muchos otros, gracias a la bella película de Estudios Ghibli. Una maravillosa re-interpretación bajo el título del Castillo Vagabundo en español o Howl's Moving Castle -en inglés, que recomiendo a todo el que se apunte (¡Vale la pena créanlo!).

Por eso, trataré de no dar mucha información del contenido, para que puedan disfrutar ambas versiones, si es que aún no han tenido oportunidad de hacerlo.

Para los que ya vieron la película y no sabían del libro, espero que este pequeño análisis los anime a leerlo. Tengo que ser honesta, ya que a pesar de ser un libro para un público joven, deja un mensaje muy contundente del amor, la autoestima y el ser una buena persona aunque tengamos-como todo ser humano- nuestro lado no tan amable.

La historia se centra en Ingary, un lugar mágico, que está en otro universo lejos del nuestro y en donde toda la magia del mundo converge. Hay brujos, magos, trenes, tranvías y todo se entrelaza para traer una pintoresca región donde tenemos el mar, las montañas, la ciudad  y un mago que come corazones de doncellas y por supuesto un Castillo que vaga por las colinas de Ingary y un demonio de fuego que trabaja como esclavo.

Nuestra protagonista Sofie Hatter (quien ha perdido a sus padres) vive con su madrastra -la cual es bastante normal/nada estilo cenicienta-, su hermana y media hermana, es una joven que tiene la capacidad de dar vida con las palabras. No lo sabe, pero su propio poder es lo que puede salvarla de la malvada Bruja del Páramo (la villana de la historia) o hundirla para siempre en su desgracia, y en el camino salvar a Howl, el "malvado" mago come corazones de su propia obstinación, que le hizo alejarse de Gales (si aquella ciudad en Londres) y viajar a Ingary.

Bien construido, de trama concisa pero sin olvidar detalles, el libro muestra el trabajo que la autora puso para crear ese mundo, más allá de las referencias a poemas y canciones de Inglaterra (que tuve que buscar en internet también por que reconozco que soy ignorante del tema), la historia tiene un universo construido de lo cotidiano, con un toque de magia que los dejará maravillados.

Desde mi humilde punto de vista el libro,  tiene más matices que la versión cinematográfica aunque no por eso la interpretación de Ghibli deja de ser encantadora. 

Del libro se pueden rescatar pedazos de lo que es vivir con una autoestima baja, la dificultad que es sentirse incapaz de hacer algo en la vida cuando te comparas con los demás o incluso de la falta de algunos seres humanos para comprometerse con lo que aman. 

Sin caer en lo cliché, sin meter muchos vericuetos que no se entienden, el mensaje llega de forma natural y eso es lo que me encanta de Diana. Sus libros son naturales. Se desenvuelven en una sucesión de eventos cotidiana, que no te esperas, pero no hay nada fuera de contexto, todo embona  y disfrutas el desarrollo y el final de la historia como quien come un postre que le gusta mucho. Sin darte cuenta llego el final y disfrutaste cada bocado sin dificultad alguna.

La autora, hace pequeños destellos a temas tan humanos y profundos que llega un momento que no sabes si realmente estas leyendo un libro para un público joven o si no será que las editoriales se equivocaron al clasificarlo como tal. Para mí esa es otra de las virtudes de este libro. Su mensaje es efectivo para alguien en sus 15 como en sus 25 o más allá de los 30 si se lo permite.

Por eso, realmente si se animan, tomen esta invitación a leer esta novela, que al menos para mí siempre me recuerda un mensaje de esperanza.

Una historia que gira en torno a un poema inglés de desesperanza y se transforma  con alquimia en el mensaje que aliento para muchos lectores, como es mi caso.

Espero que esta pequeña reseña les haya gustado y tengan ocasión de leer este libro o cualquiera de Diana, quien tiene bastantes libros publicados como legado de su paso por esta caótica tierra.

Y recuerde, como dice este libro al final, no pierdan la curiosidad ni la motivación para hacer cualquier cosa y entenderlo todo. En resumen, no dejen de ser niños.

Abrazos virtuales.


domingo, 12 de abril de 2020

Ojalá

Ojalá-  "Si Dios quisiera"
Me encontré esta foto en el baúl de los recuerdos, como testigo de aquellas aventuras que viví en esas lejanas tierras, los hermosos lugares que se han atravesado en mi andar cotidiano.

Quiero pensar que en un futuro nuestros caminos se cruzarán en alguna intersección que no imaginamos y las miradas brillarán al instante. Se reconocerán y caminarán entonces lado a lado por nuevos senderos que no imaginamos ahora.

Hoy solo me queda la esperanza filtrada en los pedacitos de letras que voy encontrando, cómo sorpresas inesperadas, en este periodo tan raro de introspección por la pandemia.

Como este que me encontré hoy al terminar de arrancarle hojas a los recuerdos:

Hace tanto de este texto y aún es vigente para mi. Ya hemos recorrido un largo trecho. Sé que no falta mucho.

Y por eso la frase al inicio de esta entrada. Por qué el ojalá es para el día de hoy una esperanza, de eso que tanta falta nos hace en estos turbios días.

Espero que todos los que leen esto también encuentren el consuelo y la esperanza para seguir caminando, amando y apoyando al que lo necesita.

Por qué en tiempos como estos es cuando se nota de que está hecha nuestra esencia.

Un abrazo virtual a todos.

sábado, 28 de marzo de 2020

Flores Salvajes

En mi tocador hay un libro antiguo. Es un pequeño regalo a la persona que fui en el pasado y a la persona que soy el día de hoy. 

En la portada se lee: Flores Salvajes Británicas y me recuerdan el compromiso de hace más de diez años que tengo con mi alma. Lujos que deja la fragilidad expuesta de una pandemia. 

M. Zel.

Estos días en donde hemos tenido que reducir el ritmo a niveles insospechados para todo el globo, me ha dado la pauta de re-encontrar esos votos privados que se dijeron en voz alta al momento en que retomé este camino hace ya más de tres decenas. Me ha dado la pauta de retomar los hilos del telar de vida y continuar construyendo el  camino. Curiosas reflexiones del encierro, el cual se ha convertido en una reflexión de que es lo que verdaderamente nos importa, que es lo que nos hace falta, cual será la siguiente meta.

Hoy me doy cuenta, que es bonito decir que tengo tantos años persiguiendo anhelos en las letras, construyendo y de-construyendo los caminos a esos mundos que se encuentran ocultos en mi cabeza. Aunque me daba pena antes, hoy abrazo ese camino con toda gratitud. Gracias a ese camino he conocido a gente maravillosa. Muchos que siguen siendo valiosa compañía y otros que me han dejado las más hermosas lecciones de vida con sus despedidas.

En las reflexiones nocturnas, he aceptado que todo se va y todo vuelve. Como nota inevitable de los ciclos que experimentamos en esta existencia. El maravilloso cambiar de nuestras estaciones (que en ciudades como la que ahora me cuida un día puede tener los cuatro matices), la dualidad del día y la noche.

Y en medio de la escritura de madrugada, de devorar nuevas historias en distintos formatos, he encontrado también el retomar la poesía, poco a poco, sin que duela, solo disfrutar el ahora.

Porque, he descubierto, razón mía, que aunque no lleguemos, aunque quedemos en medio camino. Entre tantos recovecos, confío en que encontrarás el eco de mi voz en mis letras, para tarde o temprano encontrar el camino para nuestro encuentro.

Hoy tarde mucho en re-encontrar este poema-canción, que al escucharlo siempre me trae tu esencia al pensamiento. Para ti, donde estés:

Ich denke dein /  Pienso en ti.
(Johann W. von Goethe)

Ich denke dein, wenn mir der Sonne Schimmer/ Pienso en tí, cuando el sol brillante
Vom Meere strahlt; /destella sobre el mar;
Ich denke dein, wenn sich des Mondes Flimmer/Pienso en tí, cuando la luna brillante
In Quellen malt./ se refleja en las corrientes.

Ich sehe dich, wenn auf den fernen Wege/Te veo cuando en el camino lejano
Der Staub sich hebt;/el polvo se eleva.
In tiefer Nacht, wenn auf dem schmalen Stege/ En la noche profunda, cuando en el angosto puente
Der Wandrer bebt./ El caminante tiembla.

Ich höre dich, wenn dort mit dumpfen Rauschen/Te escucho donde, con el rugido ahogado
Die Welle steigt./ La ola se levanta.
Im stillen Haine geh ich oft zu lauschen,/En los bosques tranquilos, a menudo te escucho
Wenn alles schweigt./ cuando todo esta en absoluto silencio.

Ich bin bei dir, du seist auch noch so ferne,/ Estoy contigo, a pesar de lo lejos que te encuentres,
Du bist mir nah!/ ¡Estas cerca de mí!
Die Sonne sinkt, bald leuchten mir die Sterne./ El sol se hunde, pronto las estrellas brillan sobre mí.
O wärst du da!/¡Oh, Si estuvieras allí!

Para quien le interese la traducción oficial en inglés -de un traductor oficial-  les dejo la liga para que lo disfruten. https://www.oxfordlieder.co.uk/song/490.

Espero a la vuelta de unos días, poder compartir una entrada de mi lectura actual: Kokoro (Natsume Soseki), uno de esos libros que hace mucho he querido tener en mis manos y finalmente ha llegado a mi lado.

Cuídense mucho & manténganse a salvo en este mundo loco que estamos viviendo.

Un abrazo.


domingo, 23 de febrero de 2020

Tejidos*


Quiero el algún punto de mi camino, construir tejidos  en donde encontremos ese calor añejo con sabor a nostalgia. Que nos reencuentre con ese hogar que solo queda enterrado en los recuerdos,  con el color de los lugares en los que estuvimos, el amor de las personas que fuimos. Que ese cobijo, a su vez nos de la fuerza para seguir adelante siendo los que ahora somos y hasta donde hemos llegado. Un calor que nos acompañe sin sofocarnos,  en el que cuando estemos afligidos se nos abra una palabra de aliento.

Aún falta tiempo para que la declaración anterior se vuelva una realidad, soy consciente y sigo trabajando para ello. Reconociendo lo incompleto que esta mi camino, me vierto de nuevo en las letras que me han servido, que me han dado el cobijo que busco transmitir a otros. De todo he aprendido algo nuevo y espero tener la oportunidad de seguir aprendiendo de ellos. Aún falta mucho por caminar, pero todo tiene una razón para encontrarnos.

Espero que este año traiga para ustedes también la paciencia de reencontrarse con lo que más aman. Encontrar la paz que necesitan y la certeza de que por muy trastocado que se encuentre el mundo, la luz también brilla en lo que construimos aunque a veces el ruido de lo que destruye sea más fuerte.

A seguir caminando.

Este año volveremos a las pequeñas reseñas para los que se pasean por estos rumbos, de algunas lecturas interesantes que finalmente han llegado a mi vida en el transcurso del año pasado.

Empezaremos este año con la reseña de un libro que me prestó un buen amigo desde el año pasado y que planeo terminar la semana que entra.

Hasta entonces, que tengan lindos libros y excelentes tazas de te.

M. Zel.


lunes, 10 de febrero de 2020

Dos años después....y contando.

Estamos en el inicio del nuevo año.

Este inicio de año ha tenido de todo. Un arranque inestable para muchos, con hechos que nos recuerdan lo frágiles que son nuestras formas.

Gracias  a ello, se me ha recordado que lo más importante sigue siendo vivir sin arrepentimiento. Disfrutar el ahora. Que nuestros sueños más inalcanzables están ahí mismo, al alcance de la mano siempre que nazcan de una intención loable y genuina.

Parece que fue ayer cuando escribí esas pocas líneas que marcarían el "aparente abandono" de los grandes sueños en este mismo sitio. 

Parece que fue ayer cuando pensé que había grandeza escrita para otros e inalcanzable para mí.

Parece que fue ayer, cuando fantaseaba con  el aroma fantástico de una tierra invisible para otros,  escondidas en mis propias palabras, den mis propios versos.

Parece que fue ayer, cuando golpeó el momento fatídico de la pérdida de los que amamos y los que creíamos nuestros. De la creatividad compartida o del cálido abrazo.

Y lo único constante es que todo cambia y nada es para siempre.

Todo pasa.

Esa es la virtud de la vida y su recompensa.

Seguiremos trabajando en los sueños loables y genuinos hasta donde la vida nos de el permiso.



domingo, 12 de noviembre de 2017

Y nada más...

De alguna manera...


En mi mente escucho los acordes de aquella canción que en una noche de corazón roto me consolaba. El inicio del verso que el trovador, mágico Eduardo Aute, le dedicaba a alguien las palabras que deseaba gritarte:"De alguna manera tendré que olvidarte. Por mucho que quiera no es fácil ya sabes. Me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde. Y nada más. Apenas nada más. "  pero que al final no te dije.

Nunca lo entendiste del todo, pero la música siempre ha sido mi refugio, tanto así como las letras. En los acordes de la guitarra, acaricié el amor prohibido de la juventud y abandoné la furia, las frustraciones de quien aunque no quiera lo va perdiendo todo.

En ella encontré un lecho amable y cálido para cuando las cosas fueran complicadas o atroces para mí.

Ahora en el proceso de reconstrucción es bueno saber que esas notas me sanan. Me llenan de dicha tal como he ido recuperando los versos y frases que he logrado reunir con los pocos años que llevo en esta Tierra. 

Como poco a poco las frases, las historias vuelven a mí. Los personajes me susurran historias de nuevo. Me  comparten sus penas, alegrías y sus temores.

Hay universos que se dibujan y destrozan con la rapidez de una estrella fugaz en nuestra atmósfera. Aunque siempre haya un rinconcito para las risas y lagrimas que derramamos en ese bello año, ya puedo seguir adelante. Me has ayudado a re-encontrarme con más fuerza. Definir mis metas que son más que solo sueños y quimeras como sentía antes. Perdonarme y seguir avanzando.

Estp no se acaba hasta que llegue la hora final. Y para eso aún -espero- nos falta muchas sonrisas e historias por compartir.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

《Bellisimos todos》

¿Cómo están? En los últimos años yendo y viniendo por México he aprendido mucho. Es imposible decir que la he tenido siempre fácil, pero es justo reconocer que en el camino cosas hermosas han brillado en mi horizonte. Ahora, estoy en proceso de recuperación. Las cosas han mejorado aunque no sé por cuanto.

Los proyectos van poco a poco y han dado frutos. Como bien saben hace tiempo retiré todas las entradas de mis escritos originales (o casi todo). Para buscar materializar esos proyectos en algo más físico. Pero hoy vengo con una buena noticia. 

En la búsqueda de buena literatura en estos rumbos donde me muevo ahora, encontré un título que hace mucho había querido leer: El último encantamiento, tercer libro de la autora Mary Steward, una trilogía de 1979 basada en la historia de  Merlín y el Rey Arturo. Como bien saben soy fan de Mary luego de leer La cueva de Cristal. Obra que me dejó fascinada y deseando encontrar sus escasos títulos. Así que este fin de año re-comenzaré con esa lectura para poder compartir mis impresiones. En forma general les puedo decir que es un libro de tonos grises, habla de tragedias y traiciones. Con un Merlín cansado que está terminando su ciclo en la Tierra. No es cuento de hadas, pero está contado de forma que no evitas creer en la magia que se crea cuando cierras un ciclo.

La misma dedicatoria de Mary es así de acuerdo a la traducción de Pilar Danielle de 2007 (libro editado hace más de diez años, bajo el sello de ediciones B):  "Para quien había muerto y vuelve a estar vivo, se ha perdido y ha sido hallado". 

Esa fue la sensación que me dejó la novela. Como un perder y encontrar. Es deprimente sí, pero de forma extraña te reconforta. Amas y odias a ciertos personajes; sufres con ellos pero creces a su lado. En cierta forma el tono agridulce de los hechos me hizo abandonar la lectura a tiempos, pero la forma en que está escrito me hizo extrañarla y volver a sentarme a su lado y me cantara el final de la leyenda.

La recomiendo sí. Pero también hay que entender que esta saga en particular requiere leer los dos libros previos: la cueva de cristal y las colinas huecas. Ya en mi próxima visita al blog les contaré como me fue con esta lectura a retomar.

Por lo pronto dejó este rinconcito deseando que como yo disfruten de estos días de cierre de año. Rían mucho y no se estresen tanto.

Un abrazo.
Nos leemos pronto. 

domingo, 5 de octubre de 2014

Caminar entre cañones.

Hoy me fui a caminar entre cañones.  Por cuestiones inminentes e inherentes a mi débil constitución de éste momento... no pude seguir el camino...no llegué al final y decidí volver sobre mis pasos... hacia atrás.

Contrario a otras ocasiones, no me sentí mal al respecto (Hacía años hubiera estado avergonzada de mis actos, de no llegar a concluir el camino...) ...

Pero, tenía que respetar mi propio ritmo, no estaba preparada para ello.

Al contrario de lo que esperaba para el día de hoy, di un paseo por una ciudad quieta a pleno medio día. Parece que el tiempo no discurre entre éstas planas y a veces curvas calles.

Aunque sea domingo...aunque sea lunes. El tiempo parece no avanzar, se aquieta a momentos y luego acelera. Ya ha pasado un mes desde que he llegado a esta tierra.

Y en mi caminar de hoy llegue a los pies de Tara, la blanca, la que nos ayuda y guía en el camino de la compasión y comprensión de lo que nos rodea. Ahí elevé una oración sin palabras, mientras repetía en voz alta aquellas aprendidas, dictadas de memoria en mi propia fe.

Y retomé el sentimiento y la sensación que todos y todas somos uno...como siempre lo he sentido incluso antes de tener plena consciencia de mi persona.

Entonces leo un poco más y encuentro que el sendero en el que decidí servir de canal a la energía del universo, tiene como maestra en alguno de sus linajes esa energía, con la que estuve compartiendo el día de hoy.

Y me siento bendecida, conmovida.

Y creo que aunque no lo entienda, el que esté aquí tiene una razón de ser un motivo. Es retomar mi camino, para encontrar el punto de partida hacia nuevos horizontes... llenos de abundancia y amor para dar y repartir a quien lo necesita. Y cumplir aquél sueño que tuve hace tantas albas.

Hoy... retomé esa sensación y en medio del cambio que surgió en mí, quiero compartirlo, pero guardarlo. Porque este tipo de experiencias se gritan al viento pero se guardan en el corazón para siempre.

Y ya con la consciencia abierta. Vayamos a seguir caminando entre cañones.

M.Z.V.

martes, 30 de septiembre de 2014

En el Cañón de los Ecos

Estoy en medio de un cañón, aquella imponente formación montañosa que extrañamente huele a mar, salobre, inclemente; un océano que azota a todos sin excepción de color o condición; pero que mece dulcemente los serenos cabellos de aquella madre que amamanta a su primogénito, sin pensar en el mundo alrededor, en aquella corta playa.

Hay un desierto sobre mis ojos, vuelvo la mirada al cielo y me responde en matices que me recuerdan a un cielo perdido, pero que nunca olvidaré en mi corazón.

Pero no me amedrenta el estar lejos. Aunque a veces crea que estoy perdiendo...que me estoy perdiendo.

Me ilusiona el mundo de posibilidades que se encuentra frente a mí, pero nerviosamente aún no se presenta en todo su esplendor y aquello aterroriza mucho más que si los fantasmas del pasado volvieran, que si el amor de verano se perdiera, que si el sueño de una vida se esfumara.

Por que sigo caminando hacia el sueño. Quizá por el camino más intrincado, quizá por el más corto... no hay como saberlo. Pero me mantengo constante en el anhelo de llegar y transitar ese camino anhelado.

Solo que ahora el horizonte está en otros mares, en otros cielos, donde encontraré el sueño.

Poco a poco, paso a paso, kilómetro a kilómetro.

Vamos llegando y mientras tanto disfrutando el Eco de los cañones que ahora me cobijan.

Por que como alguien susurró en mi oído algún día...

Para alguien así, siempre habrá paisajes hermosos.

Aunque sea un desierto sobre los ojos y el golpe del océano haga llorar los ojos.

_________________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________________

¡Hola de nueva cuenta!

Ya volviendo a las andadas literarias. Me tomé algo de tiempo para regresar al blog. Una disculpa de antemano. Pero bueno trataré de volver semanalmente con alguna reseña, comentario o algún escrito de aquellos random que tanto me gustan.

De esos que hablan de cosas intensas y de preguntas.

También volveré a escribir reseñas de libros. Por que, a pesar de todo lo que he vivido, sigo escribiendo y sigo leyendo, simplemente no puedo vivir sin ello...

Y compartiré con ustedes los que me hayan llegado para que conozcan títulos, o simplemente se entretengan un rato.

Para mi siguiente entrada hablaré del primer libro de la trilogia de Cassandra Clare ShadowHunters the Origins o Infernal Devices. La misma que escribió City of Bones (Ciudad de Huesos) que ya leí pero no he podido conseguir en físico por lo que no he querido hacer una reseña.

Es el primer libro en mucho tiempo que leo en su idioma original, por lo que quiero compartir con ustedes mis impresiones de esta experiencia, que sinceramente vale la pena.

Pero bueno eso será el próximo lunes, ya que esté un poco más establecida en el lugar en el cual me encuentro ahora.

Un beso a todos los que leen, gracias por hacerlo y seguimos al pendiente.

Que la magia acompañe su semana*~

M.Z.

domingo, 13 de julio de 2014

Taking Chances....cambios, cambios, cambios...

He dicho...

No me gustan los cambios del todo...


Pero estoy lista para hacerlos en todos los aspectos que vengan....


Así que ¡Adelante!

domingo, 1 de junio de 2014

Re-encontrando

En estos días me he estado re-encontrando en muy variados sentidos....

Algunos de los puntos que he retomado me llenan de dicha y comienzan a marcar el camino de regreso a aquello que soy, siempre he sido a pesar de todo.

Y lo que parece inverosímil de éste re-encuentro, es que las letras y los versos que creí perdidos, que pensé por un instante ya no me pertenecían (por cualquier loca o verdadera razón) vuelven a ser míos y a colarse entre mis pensamientos, retomando nuevas formas que llegan sin quererlo en una noche como hoy de desvelo.

Mis personajes vuelven a ser míos aunque habían estado perdidos en el limbo esperando el desenlace, la conclusión de su historia. Y esta sin querer se está formando.

Es como si hubiese querido que fueran algo, pero ahora se rebelaran queriendo ser otra cosa muy distinta...y no me quejo. Les dejo hacer y deshacer, finalmente la historia y la vida que se escribe en tinta es de ellos... no mía.

Dejo que tomen el control, que asuman sus nuevas perspectivas, sus nuevas entidades, sus nuevos nombres. Por que eso ha sido lo que he querido hacer siempre. Dejar que ellos que gritan su propia historia en mi mente escriban las lineas fatales que los lleve a cada encuentro, a cada caótica despedida y a cada marcado por el destino re-encuentro.

Así que, a partir de hoy...mientras yo misma retomo lo que he sido y en lo que me he convertido, dejare que ellos decidan su destino, a través de lo que sus quedas voces me gritan con susurros mudos, como musas inspirando al poeta.

Y sin querer admitirlo... dejarlos hacer aquello me vuelve otra ves enteramente su poeta, su cronista, la propietaria de esa historia que una noche se susurró en un dulce sueño.


Que sentí me había sido arrebatada...pero volvió de nuevo, enfundada en un vestido diferente, con un gesto nuevo...pero siempre siendo ella.

=) Linda semana.


M.Z.

sábado, 12 de abril de 2014

Viejas Líneas

Ayer retomé la lectura de lo poco que queda a mi lado de aquél tiempo. No me costó trabajo, disfruté plenamente el re-encontrarme con ese yo pasado que anhelaba ciertas compañías, que maldecía de la indiferencia, que temía perder para siempre el suelo amado... mis sueños.

Pero luego comienzo a re-leer lo que he escrito recientemente e inevitablemente sonrío. Por que me alegra haberme convertido en esa que soy ahora, aunque a veces crea que la historia debió haber sido de otra forma...realmente no es así. Todo está en su lugar, aunque en realidad, para ironía de las cosas, nada se haya movido.

Entre mis viejas líneas encontré algo que comenzaba con una infantil pregunta "¿Crees en las almas gemelas?" Inevitablemente pensé en que estarías haciendo ahora, dónde. Y sonreí por que con las últimas letras que decidí recibir de ti, me di cuenta que mi plegaria había sido escuchada.

Al menos una parte de ella...

Y los sentimientos contrarios se agolpan en el pecho desde entonces. Ahora sigo rezando por mí, porque desgraciadamente el dolor no se va, no quiere hacerlo.

Y entonces me odio por amar así. Por ser así. Si me odio, por escribir esos versos, por siquiera pensar esas líneas.

Sé que algo sigue roto dentro mío. No he podido arreglarlo, no se si lo lograré, aunque intento hacerlo desesperadamente.

Al menos me queda la poesía y las letras que días como hoy salen a mi encuentro.

martes, 8 de abril de 2014

¿Que te llevarías contigo?



Prólogo

Llega un momento en la vida de todo el mundo, en que lees  y te preguntas o alguien viene de fuera con un test sin sentido y  en tu mente mientras lees, se articula una insulsa frase como "¿Que es lo que llevarías en una maleta, de entre todo lo que amas, para seguir con tu vida, en aquella isla desierta o en otro planeta?"

Si pudieras salvar cinco cosas en aquél universo apocalíptico... de todo lo que tienes  ahora ¿que te llevarías contigo?

Estamos en pleno siglo XXI y... ¿este tipo de cosas no pasan? ¿verdad? Eso es solo para aquellos países con problemas. Quienes somos nosotros, para considerarnos en problemas. Todo está bien. No hay nada por que sufrir en esta tierra donde nada pasa según los tabloides; la región donde todo el mundo calla.

Nadie tiene que renunciar al camino que ha elegido para sus sueños.

Nadie tendría que llorar la pérdida de los seres amados.

Nadie quedaría solo, abandonado, perdido  sin un rumbo y una dirección en el país donde no sucede nada.

Nadie.

Pero la vida en la región donde no pasa nada... no es así.

La vida en tres dimensiones, alrededor de esa apacible ciudad que parece que nunca despierta al estupor del terror, no es así. Quisiera que fuera mentira, pero no lo puedo negar.

A veces las pruebas de fe son inconcebibles. ¿Brincar un barranco? ¿Arrojar todo por la borda?

Y esperar que en el arranque de todo,  el reseteo de este sistema, las cosas mejoren aunque sea un poco.

Quisiera volver atrás para retomar los versos y las letras, pero ya es demasiado tarde.

La vida real incluso se ha llevado eso.

Junto con todo aquello, que afortunada-desgraciadamente no cabía en aquella maleta.

M. Z.V.



lunes, 7 de abril de 2014

Rozando Marzo



Aunque la persona esté cerca, 
aunque esté a un lado de ti.

A veces se le extraña tanto, 
que un día dura tres otoños.

Bajo el impulso de un Newton.

A veces me pregunto si voy a volver a llorar igual que aquella vez, aquél lejano, muy lejano día, en que sentí que perdía todo y abandonaba lo que deseaba ser y que sería lo que deseaban que fuera.

El llanto que viene y no se aleja de ti. No abandona tu cuerpo, las lágrimas corren inclementes una tras otra, hasta que sientes que se vació tu alma y no quedan más lágrimas para salir de tus pupilas. Por que tu ser se ha desgarrado en cada gota que ha caído bajo el impulso de un Newton.

Ya no sale nada, no puede salir nada. Pero sientes que los ojos te escuecen añoran derramar más llanto. Y quieres gritar, arrojar todo lejos, olvidarte de ti...renunciar y perderte en el dolor, hundirte en lo más profundo de la oscuridad que invade tu ser.

A veces me pregunto. Si volveré a llorar, a gemir de dolor por el desconsolado golpe del destino, del corazón amado que te engaña, te tortura, te abandona.

Si...te abandona. Y sabes que con el correr de los años, surgirá ese vacío, se mantendrá el dolor clavado en el pecho y cuando recuerdes un instante efímero suspendido en tu memoria, volverá a doler como el primer día.

Querrás gritar de nuevo y llorar. Pero no habrá sonido que suba por tu garganta, ni gemido que se atragante antes de salir herido, ni lágrimas que reflejen el dolor. No habrá nada.

Todo se habrá perdido...todo habrá caído bajo el impulso de un Newton.

Porque no dependerá del otro...nunca ha dependido de él...dependerá de que tu permitiste que tu alma se desgarrara con cada latido que se emitió mientras derramabas esas lágrimas. Y sabes que quizá no vuelvas a ser feliz, a sonreír abiertamente de nuevo, no te vuelvas a entregar como entonces. Pero no será por lo que ha hecho -o dejado de hacer- el otro.

Será porque, simplemente, aunque aclames, exclames, asegures que lo has hecho...no has dejado de vivir esperando... que el otro venga por ti y te salve...como nunca ocurrió...como siempre estuviste dispuesto a hacerlo.

Por que no era al otro al que tenías que ir a buscar y salvar...

Eras tu mismo, quien esperaba que salieras de ahí, del rincón donde te dejaron las lágrimas derramadas y arrolladas por el impulso de un Newton, y te salvaras.

Para volver a vivir, aunque sea a medias tintas en un inicio.

Y luego un día sin darte cuenta, lograrás sonreír -aunque no lo creas- bajo el impulso de un Newton.



M.Z.V.

viernes, 3 de enero de 2014

Comienzos, Contenta, nuevos propósitos literarios, un fragmento del trabajo actual.

Hola de nueva cuenta a ti que lees pacientemente estas letras.

Y que -aunque esporádicamente- tiendes a pasearte por estos rincones olvidados del ciber-espacio en busca de algún no sé qué. La verdad, debo confesar que mi hiatus de lectura duró mucho más poco de lo que puedo admitir, aunque de momento será difícil que comparta las lecturas que hice -por cuestiones totalmente ajenas a mi persona. Sino más bien por situaciones totalmente fuera de mis posibilidades para remediar de manera inmediata.

El recuento del último año lo haré de forma breve y en inverso.

Diciembre en definitiva no fue un mes productivo en ningún aspecto de creación literaria, pero si de lectura. Terminé un escaso total de tres libros, una novela (La pasión de Artemisia), una biografía (Hellen Keller) y un libro de poesía (Los versos del Capitán), este último, que encontré en una de esas librerías que tanto me gusta frecuentar. Escondida de la mirada curiosa del que no se aventura a caminar por las solitarias calles de la ciudad. Aunque en realidad supe de su existencia por una cuestión meramente fortuita, como suele suceder con todo lo que me rodea; en una feria local del libro usado. Aún me faltan muchísimos rincones que conocer y libros que leer, espero poder completarlos pronto. Así como espero tener algo de tiempo libre comenzando el trabajo para compartir mis comentarios respecto a éstos libros.

Diciembre también marcó mi vida en otro aspecto. Por primera vez en mis escasos veinti-tantos años tuve la posibilidad de asistir a la FIL-Guadalajara. Obviamente por cuestiones externas a mi propio deseo de estar todos los días ahí -sobre todo por trabajo- solo fui el último día. Pero no me puedo quejar realmente, lo que si es que las adquisiciones de ese día aún no han terminado de ser dominadas, por falta del espíritu poeta en mí -se me había hecho casi intolerante terminar incluso una palabra o una frase-, aunque estoy casi segura que pronto, más pronto de lo que creo terminaré por dominar ambas lecturas.

Una es Amado Nervo, El libro que la vida no me dejó escribir. Es una antología de preciosa edición por parte del Fondo de Cultura Económica, que para una fiel seguidora del poeta no debe faltar definitivamente en su colección. Aunque el libro era de 2006 sinceramente no tenía la más remota idea de su existencia. Un definitivo tache a mi información y gusto literario. Pero no que hacerle a veces no se puede hacer de todo a la vez.

El otro libro también monísimo es de un escritor bastante menos conocido, mexicano también, pero ante todo editor y se puede decir que conquistador de innumerables talentos de reconocida talla internacional. Su nombre Jaime García Terres, traductor, director del FCE, y un buen número de revistas literarias que dieron en su momento un auge a la vida intelectual letrada del país. El pequeño libro De pieda en piedra también fue un gran hallazgo.

Obviamente había otro sin número de libros ahí pero simplemente no hubo recursos suficientes para traerlos todos o para estar en la firma de Javier Ruescas un escritor español que también recomiendo mucho  y que por desgracia no pude conocer personalmente. ¡Será para cuando vaya a España me digo!

Noviembre, hablando francamente solo tuvo el soñado encuentro con unos cuantos libros que deleitan el gusto por la lectura, Nuestra Señora de París de Victor Hugo, que aún no tengo el gusto de comenzar a leer, esta en la lista de espera, Como Matar a un Risueñor de Harper Lee, que aún no termino, va en proceso y Los versos del capitán de mi adorado Neruda. También este mes me prestaron obras de Tolstói que no he comenzado por carecer de tiempo suficiente. Además para leer a Tolstói necesito contar con tiempo. Este mes también tuve un encuentro con un hermoso ejemplar de Great Expectations de Charles Dickens en ingles con impresión italiana y encuadernación suiza una verdadera joyita.

Octubre, realmente fue un mes sin mucho documento literario y más bien me la pasé leyendo documentos totalmente relacionados con mi trabajo. Por lo que la carga me impedía hacer algún acercamiento para cultivar a la poeta y laúd que tengo dentro.

Agosto y Septiembre, fue un mes realmente caótico. Por lo que lecturas quedaron totalmente aplazadas para otro momento de mi vida, había asuntos personales inminentes que solucionar en esa época.

Julio fue un mes dulce para la producción literaria. Una cantidad aunque escasa, pero de -siento yo- buena calidad de versos vieron la luz en ese cálido mes. En las playas de mi tierra natal. Un par de pensamientos para novelas y cuentos también comenzaron a tomar forma, y actualmente después del largo bloqueo literario del que fui víctima me encuentro trabajando en esos proyectos.

Junio y Mayo, bueno estos meses también fueron complicados por lo que no hubo mucho, mucho verso. Pues hubo cosas que solucionar en esa vida común que todos tenemos, fueron meses sin nada, o casi nada de lectura. Si hubo algunas, pero entre tanto estrés post-traumático se me terminó de olvidar todo aquello que llegué a escribir o leer. Lo que retomo de éste tiempo es la posibilidad de aumentar mi librería por una amable donación que aún no sé cuando pueda volver a tener en mis manos por que se ha esfumado.

Abril, ya lo conocen un poco a través de éste blog hubo lectura, poca pero lo hubo, luego reseñaré los libros, en cuanto tenga algo de tiempo, hubo un re-encuentro y un cierre de ciclos muy importante. También conocen un poco de  Enero, Febrero y Marzo, por lo que no ahondaré mucho en esos periodos. Quizá después y haciendo énfasis en otro punto de la historia.

2013 fue un año realmente intenso. Hubieron infinidad de cambios en mi vida. Todos para bien, y eso se verá inevitablemente en mi forma de escribir, que espero haya mejorado.

2014, llega sin tantos anhelos utópicos. Más bien con la firme convicción que si te lo propones puedes hacer realmente realidad aquellos que deseas de corazón. Con trabajo y con voluntad siempre que sea parte de tu Leyenda Personal, las cosas vendrán como agua sobre su propio cauce.

Quiero continuar con la lectura mensual. Mínimo 3 libros al mes. No puedo exigirme más por cuestiones de tiempo y compromisos que ahora tengo. Pero mantendré esa marca. Mínimo 36 al año. Espero poder mantenerla ésta vez, con todo y reseña. Entre los libros que quiero leer este año, además de los ya mencionados el año pasado, es Antología Personal de Rubén Darío -otro de mis favoritos- Palabras en Reposo de Alí Chumacero, la Obra completa de Rubén Bonifaz Nuño, Bajo la misma estrella (en inglés) de John Green, Los años de peregrinación del Chico sin color de Murakami y Rayuela de Julio Cortázar.

Deseo viajar, volver a conocer todo un poco más. Ver finalmente aquél libro tan prometido desde fin de año. Y comenzar aquél proyecto que relaciona mi carrera, que está tomando forma poco a poco. Y seguir escribiendo.... sobre todo eso seguir desglosando mis pensamientos en las letras que byte tras byte o carácter tras carácter forman aquellas ideas enclavadas en mi mente. Seguir cantando que llegue esa guitarra que tanto me hace falta.

El bloqueo terminó, he vuelto a escribir y leer como antes. Fue tiempo suficiente  para estar estática y es hora de comenzar a crear, a soñar, a gozar, a vivir.

Bienvenido 2014.

Y espero que todo el que se tome la molestia de leer esto, que agradezco infinitamente también llegue como yo a decir que su bloqueo -en el área que sea- se ha terminado. ¡Bendiciones para éste nuevo año!

Que por cierto les dejo unos fragmentos de los trabajos que estoy haciendo actualmente. ¡Disfrútenlos!

Sorpresa.
No esperaba tu regreso,
te hacía en una lejana luna.
en un sombrío anhelo.
Buscando fortuna alguna,
en otro abrazo, en otro beso.

Ya me había resignado,
al destino implacable, impaciente.
De jamás estar a tu lado.
De vivir atada al tiempo inclemente.
De saberte en otros brazos,
Pero feliz y pleno… desinteresadamente.

No esperaba tu regreso.

Pensé caminar mi sendero ufano,
ausente de tu mirada cristalina,
del reflejo de mi amor en los llanos,
que se vuelven tus fieles pupilas.
No esperaba tu regreso.
Dime ¿Quién lo hubiese intuido?
Yo solo quería dejar todo en claro:
Te adoro, te amo, te quiero…
Pero no esperaba tu regreso.

Y llegaste… y llegamos.





lunes, 9 de diciembre de 2013

Bloqueo

Muchas veces, más de las que puedo contar últimamente, mi vida llega a un recoveco, un punto no muerto, pero si inmóvil, como el famoso cero absoluto y me bloqueo.

No solo carezco de la facilidad de siempre para el verso, la prosa, el sentimiento no aflora al momento y las palabras se hacen un nudo en la garganta y no pueden salir.

Como si quisiera gritar, o esfumarme. Como querer llorar de agonía o de gozo. Ya ni siquiera sé si es cualquiera de esos sentimientos. Todo se ve estático.

Nada cambia. Aunque el muro gire vertiginosamente. Y entonces me doy cuenta que tengo un bloqueo. Leo más de lo que escribo, de lo que pinto de lo que imagino en mi mente que ahora, como siempre que me pasa esto está llena de números, de aforismos de la vida cotidiana, cosas que no trascienden y terminan siendo vanas.

Necesito un momento a solas. Necesito sacar todo lo que de pronto me impide imprimir en las letras todo lo que me ha pasado.

La pérdida, los re-encuentros. La nueva pérdida anunciada. Todo.

Quisiera sacarlo en gritos desgarradores a través de las letras, que ya no tenga ni por un segundo que seguirlo cargando en el corazón.

Pero al parecer no puedo.

Aún no estoy lista. Aún no fluye el verso que tanto añoro.

Los párrafos interminables que me llenaban el alma para poder seguir con vida, que me dan ese oxígeno sin el que me marchito lentamente.

Estoy más delgada. A veces quisiera decir que estoy también más fuerte.

Pero simplemente no lo sé.

Extraño los versos...

Tanto, añoro escribir una frase iluminada por la estela de la pasión.

Pero definitivamente tengo un bloqueo. De esos que te roban el alma de poeta, de trovador, de laúd. Para dejarte como una bóveda vacía, sin ninguna estrella tachonando su inmenso cielo.

Espero que pronto pase, porque sé que todo pasa. Solo espero que lo haga sin tanto dolor, y que, a pesar de todo lo que he vivido siga anhelando los versos, la inocencia de la vida. El amor.

Si, solo eso espero.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Pensamientos y algunos escritos. Volviendo a las andadas.

Hola de nuevo a todos(as) los que se pasean por estos rumbos del ciber-espacio.


Siendo sincera agradezco a los que aún se pasean por este sitio, donde de vez en cuando escribo una nota sin sentido.

La verdad me encuentro aún en hiatus con la lectura, me atrasé muchísimo en éstos meses pero ya me pondré al tanto.

Por lo pronto solo dejaré por aquí un escrito que iba a mandar a un concurso, y siempre no vio la luz, también un poema que encontré arrumbado por ahí. Espero que lo disfruten.


La cita. 
Han pasado un par de minutos desde que me he despertado en la cama. No tengo  el más mínimo deseo por salir de ella. Pero suena de nuevo el despertador; tengo que levantarme, sé que hoy tengo una cita importante, con lo que se llama destino –supongo-.  Me levanto, sin saborear el sol que entra entre las cortinas de niebla que se cuelan en la ventana. Sonrío, casi puedo imaginar cada gesto tuyo esta mañana. Duele tenerte tan inalcanzable como te siento hoy. “Mañana será un día especial”, recuerdo tu voz, que anoche escuché a través del auricular. Yo solo solté un simple “si”, que nunca sabrás –pues llevaré el secreto a mi tumba- me ha costado mucho articular. Cuando supe la noticia el mundo se desbordó, algo se clavó en mi pecho robándose todo mi aire. Ahora, sin quererlo, he notado la foto de nuestro último viaje, esa que tengo en mi tocador. ¿Lo recuerdas? Aquellas montañas enclavadas en medio de la nada, esa solitaria luna, han sido las memorias más felices en los últimos años. Suspiro, un par de lágrimas caen de mis orbes, no puedo evitarlo, aunque me he prometido no llorar, dejarte ir por que el amor verdadero eso hace, sigo sufriendo. Me he prometido verte con esa sonrisa que siempre me ha caracterizado mientras cruzas el umbral perfectamente hermosa. Y no me verás a mí, tu mirada estará entonces clavada en otra persona: Soñando un futuro lejos de mí. Siempre me he preguntado, ¿Qué pasaría si la historia fuera al revés? Finalmente me levanto, me meteré a la ducha para acomodar mis ideas todavía dispersas. Siempre he sido una persona que sigue sus decisiones hasta el fin, tengo  que seguir así. Aunque me muera a partir de hoy que he decidido hacerme a un lado. Escucho el timbre del teléfono sobre el sonido del agua al caer. Sonrío, las lágrimas vuelven…Seguro eres tú.

Y ahí el verso.

Nuevo comenzar.

En este nuevo comenzar, siento que se va enardeciendo el aire. La llanura respira un leve susurro del océano, y me llega de lejos el eco de tu voz que clama mi nombre.

¡Cuánto hemos cambiado!

No estás tú ahí inmóvil al borde del camino, como me prometiste.
No te estoy buscando. Ya no suspiro ante tu recuerdo. Ya no me persigues.

Ahora solo ando adelante... con la frente en alto. Sin temores a un futuro que se atraviesa gritándome el ahora, susurrándome el mañana.

... Tú contigo.
...yo conmigo.

Ya no nos susurran las miradas o los versos.
El universo solo calla.


sábado, 5 de octubre de 2013

Mirar en la distancia.

Hoy no sé como debo sentirme.

Hay un dejo de nostalgia en mi corazón por tantas cosas que se han dejado atrás por las circunstancias que me ha puesto enfrente la vida. Es complicado de explicarlo directamente, de momento, por que todo sigue tan reciente, dejaré la explicación para después.

Algún día escribiré esas nuevas letanías, esos relatos que quizá inspiren la vida de alguien, que quizá desaparezcan en los miles de bytes que se generan entre las letras, me auto declaro todos los días a todas horas que las plasmaré de alguna forma. Pero sé que el tiempo no se ha dado para ello. No me lo he dado, porque aún no estoy totalmente segura de desear dejarlo. Comenzaré el ejercicio de auto-liberación pronto. Pero todavía no.

Así que por lo pronto a hacer recuento de los hechos, porque aunque a veces parezca lo contrario, no son daños...

Al abrir los ojos veo cuatro paredes distintas, veo un paisaje de colores armonizados, de alturas inequívocas, de imponentes nubes que se extienden.
Al abrir los ojos me descubro caminando por esas grandes -vaya que lo son- avenidas. Cruzando aquellos puentes, sonriendo a aquellos nuevos rostros.
Al abrir los ojos, el recuerdo de aquella crisálida mirada me envuelve. Parece que aún puedo sentir esa fragancia, cuando al ejercicio de cada noche -si es que el cansancio no me gana- puedo recordar tu tibio y seguro abrazo, que me dio entereza para tomar, ahora lo sé una decisión dolorosa...pero necesaria.

Al abrir los ojos.

Aún, de vez en cuando... busco en la distancia a aquél corazón que decidí, por su bien dejar ir. Y veo que le atormentan otros espíritus, le roban el sueño alguna tigresa mirada.

Hay una mezcla indescriptible de sentimientos. Me alegro, añoro, disfruto, agradezco...me entristece...


Al final del día. Cuando cierro los ojos...

Doy gracias a Dios que sigues con vida. Elevo una humilde plegaria, en un ejercicio por que me perdones...te perdones y seas feliz. Por que a pesar de todo, nunca he dejado de creer que lo mereces.

También trato de perdonarme, pero creo que esa es la parte que me llevará mucho, mucho más tiempo.

Si, la historia es distinta cuando cierro los ojos...


Trato de buscar un pretexto para no desear estar al lado de quien ahora me roba el sueño por temor a ser herida de nuevo. Pero termino enredando los recuerdos en el  roce de las miradas que es como una caricia para el alma.

Reviso mi día, como antes, solo que con mayor ímpetud y decisión. Todos los días han sido nuevos. Todos. La vida me ha dado la oportunidad de seguir creciendo, y deja en espera todo lo que ya está dado.

Me vienen imágenes de aquellos guardianes, de aquellas cascadas, de esos valles que se han quedado ahora tan lejos, y últimamente -en las últimas 24 horas- trato de darles las gracias por las bendiciones que me dieron, sin perder el punto en esa triste añoranza.

Recuerdo aquello que pude hacer más... por esos seres que se han quedado atrás para mí. Que he tenido que dejar atrás. Recuerdo y los pongo en manos de Su infinito amor, en la espera de que se de testimonio inherente de Él y Su Misericordia.

Rezo por los que extraño. Por los que me enseñaron, por los que sé que aún me aman. Por los que por algún motivo -fuera de mis posibilidades- han dejado de hacerlo.

Si, cuando cierro los ojos, aunque la nostalgia invade, aunque de pronto el dolor parte el corazón en dos por aquello que se quedó, que he soltado que ya no me pertenece...

Agradezco infinitamente a la vida, por traerme los regalos más insospechados de las formas menos esperadas.


El corazón que amo -porque nunca se deja de amar- comienza a sanar y a crecer en el auto aprendizaje, el auto descubrimiento. Se permitirá amar verdaderamente, buscará lo que le hará feliz, y será feliz, por que la vida solo nos trae abundancia y felicidad, si se lo permitimos.

El Gran Amor que jamás pensé tener tan cerca, está latente...no sé por cuánto, no sé como se desarrolle, pero está ahí, esperando a que los caminos coincidan, como intuimos lo harán de nuevo. Y me llega de gozo decirlo, o callarlo. Recordar un gesto o una broma. Y que me complemente incluso estando solo en el pensamiento.

Hay salud, hay vida.


Por que más allá del cúmulo de nubes que aún no se despejan en el horizonte, afronto la tormenta con entereza. Por que sé que detrás de las nubes hay un infinito, inexorable espacio con estrellas que guiarán mi camino de alguna u otra manera.

lunes, 15 de abril de 2013

Cerrando ciclos, tomando decisiones...Continuando el viaje...Hiatus

Hola que tal,

Como siempre te agradezco que te des un momento para leer esto que sale en momentos de ligeros delirios poéticos, de reflexión, y de aprendizaje, que en ocasiones me tomo en medio del trajín de la vida. En esta ocasión, aunque sigo leyendo no vengo a hacer una reseña de las impresiones que me ha dado un buen libro, más bien vengo a compartir un par de decisiones que he tomado recientemente, y que aunque no lo parezca cambian en mucho un montón de cosas que quiero hacer.

En éstos día he decidido hacer un punto y aparte a muchas cosas que me traían atorada para continuar caminando. Me ha costado un infinito trabajo, sobre todo porque en ocasiones nos sentimos merecedores (de una forma muy incorrecta) de las cosas malas o no tan buenas que nos pasan. Es muy fácil involucrarse en el dolor, en auto-convertirnos en las víctimas del cuento, cuando en realidad muchas de las situaciones que hemos vivido se han debido a nuestras propias decisiones o la falta de ellas.

Pero  bueno, hay que aprender a cerrar ciclos a permitir cicatrizar a nuestras heridas, que en ocasiones son muchas. Y sobre todo a amarnos porque tenemos la potencialidad de ser ese ser maravilloso, esa chispa divina que llevamos dentro en todo su esplendor.

Así que amigos, cuando una situación, una relación, una amistad no da para más, para ninguna parte...a cerrar el ciclo y dejar que entre el agua nueva.

Y como no quiero aburrirlos con mis auto-charlas filosóficas, les comento que tengo los libros en Hiatus hasta mayo (Porque de hecho no tengo libros ni en éste mes ni en mayo). Así que mi propósito de año nuevo tendrá que esperar un poco por motivos personales.

Ahorita estoy terminando Grandes Esperanzas de Charles Dickens, me faltan terminar de re-leer los de Marzo (que ya leí pero no he hecho reseña) y para Abril tengo un libro de una editorial independiente y me falta conseguir más.

Mayo ni idea de que leeré. Pero estoy abierta a sugerencias. Quiero leer a Murakami y alguna novela de Benedetti...en serio quiero. Pero a ver si junto el dinero para comprarme ese libro que tanto deseo en mis manos.

En fin. Creo que por lo pronto me retiro, envíen su buena vibra para que mis planes y proyectos personales me permitan seguir leyendo y sobre todo compartiendo con ustedes por estos rumbos.

Un abrazo.

martes, 12 de marzo de 2013

Acerca de algunas historias negras...

La luna se esconde de nuevo tras aquellos hilos móviles que forman las nubes. El rumor de un paso constante se escucha sobre la hojarasca esparcida al azar por el suelo. Ya no hay nadie en el bosque, los  sonidos de los animales están ausentes, no hay ni un ser vivo alrededor. 

O al menos eso aparenta el bosque.

En el sendero la hojarasca sigue crujiendo, hay un olor en el aire a azaleas, a frutas rojas del bosque. Sobre el olor se mezcla un hedor a podredumbre y el acompasado sonido en el camino continúa
.
Hay un susurro raro en el ambiente, no es el del bosque, no... es algo más.

Los hilos móviles se mueven, ya no hay rastro de la luna. Y aunque así lo parece...el bosque no duerme.

Mairim Zel.

"Escribir historias de fantasía para los más jóvenes es como enviar carbón a Newcastle. Por el carbón". - Neil Gaiman.

Después de mucho, mucho aplazarlo, finalmente me he dado el tiempo de escribir la reseña del libro que acabo de leer de Neil Gaiman. Era un libro que me ha prestado un buen colega mío, cuyos gustos en la literatura he de decir, son más que recomendables.

Es la primera vez que me encuentro con este escritor inglés que vive en los Estados Unidos y debo confesar que ha hecho que mi amor por los autores de su nacionalidad y de géneros similares al suyo -o iguales- aumente. Por lo mismo, he decidido añadirlo a la lista de libros a agregar en físico a mi biblioteca personal.

El libro de cuentos de Gaiman, titulado "El cementerio sin lápidas y otras historias negras" es simplemente arrebatador. ¿En qué sentido? Supongo que es el hecho de llevarte de un universo a otro en unas cuantas líneas, siempre me ha parecido una gran virtud literaria. Lograr construir la intriga, alegría, el temor que viene en el devenir de los hechos que acontecen en cada universo, darle consistencia para que alcance su punto máximo o clímax y cuando todo está listo caiga sutilmente, sin que lo sintamos al desenlace a veces obvio -casi todo el tiempo- que uno en su ignorancia e inocencia no había visto al inicio; de una forma que solo los virtuosos saben hacer.

Creo que leyendo sus líneas por vez primera, puedo calificar, desde mi muy personal punto de vista a Gaiman, como un as moderno en el cuento breve, o al menos en este primer encuentro me ha dejado cautivada. Ahora, no quiero alargar demasiado esta reseña (que tengo pendiente del mes de febrero) así que supongo es momento de pasar al punto clave de ésta publicación.

Y si lo notaron, haciendo honor al universo incomparable de Gaiman, he escrito mi propio intento de cuento breve a manera de introducción, mismo que espero que les haya agradado aunque sea un poquito. Debo confesar que no soy para nada virtuosa de éste tipo de historias, batallo mucho con escribir líneas y relatos breves. Pero espero de corazón que disfruten esta lectura y como siempre, agradezco que se tomen el tiempo para revisar las publicaciones.

Pero bueno, volviendo al libro de Gaiman, en sí los cuentos están orientados a un público juvenil, no por ello carecen de un valor maduro para quienes gustamos de la lectura sin discriminar edad o género al cual va orientado. Ahí tenemos al Principito, que en formalidad es un libro infantil, pero debido a la universalidad de su mensaje se ha convertido en un verdadero clásico.

Así que el público al que va dirigido el libro El cementerio sin lápidas y otras historias negras, no debe ser impedimento para disfrutar plenamente de las historias plasmadas en el papel por el autor.

El libro consta de 10 cuentos, una introducción de la pluma del autor, donde nos cuenta un poco acerca de la historia de él como escritor de relatos breves, y un apartado que pertenece al último cuento que se titula instrucciones, dentro del cual nos abre el preámbulo a una de sus historias, un poco más larga y espero tener en mis manos pronto para leerla.

Confieso que a pesar de lo esperado al inicio que como todo libro de cuentos -me ha pasado con alguno de Borges-, no todas las historias me engancharan. Sin embargo me gustaron casi todos, quizá solo hubo uno que no me atrajo del todo. Quiero enfocar esta publicación a los cuatro cuentos que me engancharon con mayor fuerza, para que conozcan un poco más del escritor, aunque sin spoilers espero.

El primero de ellos se llama El precio, habla de la historia de una familia que siempre rescatan o les llegan gatos a su casa sin que ellos los busquen. De entre esas criaturas felinas, llega sin previo aviso un gato negro. El mismo amanece cada día con heridas en el cuerpo, mismas que nadie se explica. Por ello el padre, la cabeza de la familia y también escritor, decide como hombre de la casa averiguar que le está pasando al gato. Por lo que una noche vela al gato en el portón de su casa para poder descubrir la verdad, sin imaginar a lo que se enfrentará casi frente a frente.

Otro cuento que me cautivó fue Caballería, en él se nos relata las cosas que una mujer mayor puede encontrar en una tienda de segunda. Hallazgo que puede hacer aparecer en su puerta a un caballero de la mesa redonda, quien le pedirá encarecidamente que se desprenda de un objeto que recientemente ha adquirido, todo eso en una semana, donde conocemos un poco de la vida de ésta señora -que bien podría ser mi abuela- que después de muchos años vive completamente sola. Me agradó la historia por que nos recuerda de cierta forma, como en ocasiones encontramos tesoros, que parecen no serlo y se encuentran frente a nuestras narices. Si les permitimos llegar, llegarán también aventuras que nunca hemos imaginado.

El penúltimo relato que retomaré se titula El pájaro del Sol. Este cuento nos habla de un club muy peculiar, el cual acostumbra probar todo aquellos que sea comestible, que pueda -de una forma u otra- degustarse y digerirse. En la última sesión de ese club, los especiales miembros se quejan de que al haber pasado tanto tiempo y haber vivido tantas experiencias culinarias, finalmente no les queda nada más que comer. Ante el reclamo general de la falta de algún manjar -y que algunos son ilegales como la carne humana- el más viejo de los asociados, mismo que nadie conoce con exactitud la fecha exacta desde que es miembro del club, les convida a realizar la cacería del mítico Pájaro del sol, cuyo exquisito sabor valdrá la pena cualquier gasto o viaje. Cumpliendo con los requerimientos  de tan curiosos y exigentes paladares. Todos los miembros deciden, luego de arreglar ligeras diferencias, embarcarse en la búsqueda del famoso mítico pájaro. Misma que, más que viaje imposible (como se esperaba fuera), resulta ser el camino de su inevitable e inesperado final, de aquella tan singular comitiva.

El último cuento que compartiré con ustedes es el preámbulo para otra historia más larga de Gaiman y por lo mismo, hay desde el inicio un sabor a inquietud, una nebulosa de incertidumbre y ansiedad que no te abandona en ningún momento.

Su nombre es La lápida de la bruja, y junto con la nota al final que dice "Instrucciones" es parte del inicio de otro relato del autor, que bueno, parece bastante prometedor y espero tenerlo en mi poder próximamente.  Al principio me costó un poco seguir el relato -no por la dificultad, sino porque el día que lo comencé tenía mucho trabajo, traté de distraerme leyendo y al final no logré concentrarme en una cosa ni en la otra- pero aunque me costó zambullirme de lleno en la lectura como hubiese querido desde el inicio, una vez dentro de ella la historia me atrapó y obviamente me dejó con un montón de dudas. La historia gira en torno a Nad, un niño humano vivo que lean bien, aunque no lo crean vive en un cementerio y es amigo de los muertos y fantasmas. El desea encontrar una lápida para su nueva amiga una bruja. Pero en su aventura se pone en riesgo y además el lector se da cuenta que hay muchos secretos en torno a su vida, a su desaparición y al porqué el chiquillo vive en el cementerio. 

Las historias son, como pueden darse cuenta muy pero muy recomendables. Pero, bueno, todo tiene un pero. Siento que aunque amé al autor de primera instancia, le falta trabajar mejor a los personajes femeninos. Algunos demasiado cliché, necesitan un retoque... o bien me hace falta leer un poco más de él, para poder afirmar que trabaja equitativamente a ambos géneros y que las chicas de las que escribe tienen el mismo ingenio y veracidad que los chicos (ya que casi todos los personajes principales de sus relatos son varones) de los que escribe. Por ello quizá creo que la nota que le corresponde es 9.2, muy recomendable, algunos finales me dejaron verdaderos escalofríos... y ahí radica el impacto de un buen cuento.

Si llegaron hasta acá gracias por leer, y nos vemos pronto para el reporte de impresiones de Grandes Esperanzas de Charles Dickens y algún otro librito de los que estoy leyendo para éste mes de marzo.

Un fuerte abrazo, y denme suerte vía electrónica para todos los proyectos chiquitos que traigo en mente.

M.Z.